TRINIDAD IMPOSIBLE EN LA ARGENTINA

Trinidad Imposible en Argentina

Continuando con el esquema anteriormente presentado, vamos a presentar tres momentos donde la Argentina se ha situado en cada lado del triángulo.

Lado A. En la década de los 90s, durante las presidencias de Menem, a través de la Ley de Convertibilidad, se optó por un tipo de cambio fijo y el libre movimiento de capitales, perdiendo así, el control de su política monetaria. Esta Ley establecía que a partir del 1 de Abril de 1.991, se fijaría la paridad cambiaria de 1 dólar estadounidense por cada 10.000 Australes (moneda local por aquel entonces). Luego, el a partir de 1 de Enero de 1.992, el Austral fue reemplazado por el Peso. Cada peso era el equivalente a 10.000 australes, por lo cual cada peso convertible equivaldría a 1 dólar estadounidense, de ahí que a este período se lo conoce comúnmente como el “uno a uno”, y que al peso se lo denominara también como “peso convertible”. El modelo se terminó abandonando en Enero de 2002 luego de una crisis económica y social a fines del año anterior, conocido como “corralito”.

Lado B. 2008-2011. Desde el fin de la convertibilidad, nuevamente se tenía el control de la política monetaria. La misma se iba ajustando de acuerdo a los objetivos fiscales propuestos por el gobierno, pero manteniendo la libre movilidad de capitales. De esta manera, no se tenía el control sobre el tipo de cambio para hacer frente a la crisis financiera internacional de 2008. La Argentina retomó el control de su política monetaria, o más bien comenzó una etapa donde la política monetaria se subordinó a las necesidades fiscales del Gobierno. La inflación aumentó y el peso se depreció, sin embargo, seguía habiendo libre movilidad de capitales.

Lado C. A finales de 2011 la inflación se aceleró y el peso comenzó a devaluarse. Para poder frenar esto, el gobierno de turno decidió controlar tipo de cambio fijo, pero al no querer resignar el control sobre la política monetaria, tuvo que recurrir a establecer controles también sobre el movimiento de capitales. En Octubre de ese año, y luego de que Cristina Fernandez de Kirchner ganase las elecciones presidenciales de manea aplastante, se determina que sólo AFIP podría autorizar la compra de moneda extranjera aquellas personas o empresas que este organismo considerase que tuvieran capacidad contributiva para hacerlo. A lo largo de los cuatro siguientes años, estas medidas se fueron endureciendo, hasta el próximo cambio de gobierno.


TRINIDAD IMPOSIBLE